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Fiscalidad y desarrollo

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I de II

Cualquier reforma fiscal o reestructuración tributaria tiene que estar orientada a mejorar el nivel de vida de la gente. Agentes económicos opinan frecuentemente que en el país los proyectos de reforma fiscal son para obtener recursos para el Estado, pagar y refinanciar deudas, y gastar más en función de compromisos y necesidades socioeconómicas. Sin embargo, hay que reconocer los esfuerzos de la administración tributaria en fortalecer la transparencia y los mecanismos administrativos para mejorar la fiscalidad. Sobre el tema, la Federación Nacional de Comerciantes y Empresarios de la República Dominicana (Fenacerd) ha planteado una amnistía fiscal para favorecer los pequeños y medianos empresarios; anteriormente se aprobaron varias leyes en esa dirección. Estas fueron, Ley 183-07 y la 309-12, ambas de amnistía fiscal y la Ley 253-12, para el Fortalecimiento de la Capacidad Recaudatoria del Estado, Sostenibilidad Fiscal y el Desarrollo Sostenible. Sobre esta concepción, la administración tributaria tiene el reto de implementar políticas fiscales que sean compatibles con estándares internacionales para aumentar la competitividad industrial y comercial y que también reduzcan los niveles de evasión y regeneren más ingresos para el Estado. La gente lo que quiere es mejorar sus ingresos. En lenguaje popular más cuartos en el bolsillo. Ejemplos de naciones con reformas fiscales exitosas, pero con efectos redistributivos dispares citamos algunas: las medidas del presidente Donald Trump que promovió una reforma en las tasas de impuestos individuales y corporativos. El modelo dio como resultado el fortalecimiento de la economía y el afianzamiento ex-pandemia del pleno empleo. Irlanda, fue otro ejemplo de reformas en su estructura fiscal. Decidió con fines de atraer inversiones y buscar un mejor nivel de vida para su gente bajar las altas tasas impositivas que afectaban la inversión. Otro país que en la década de finales de los 70 fue Chile promoviendo radicales cambios bajo la influencia de la escuela de economía de la Universidad de Chicago. Quizás, la fórmula Trump-irlandesa, pudiera ser una opción de bajar impuestos y estimular inversiones directas. ¿porqué no explorar?

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Written by Bienvenido Feliz

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