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Trump, el muro

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Puntos de vista

miércoles, 03 de febrero de 2021

COLABORACIÓN

  • Trump, el muro

JOAN BOSCH I PLANAS

 Desde su posi­ción, bien ale­jada de la pre­sidencia, el increíble y pe­sado Trump aún sueña con el muro frontera con México. De los símbolos que ha utilizado para entusiasmar a las turbas fascistas y antidemocráticas dentro y fuera de su mandato, el del muro fue uno de los pri­meros. Ha tenido tiempo para confundir el país y dejarlo en el peor estado de crisis de toda su historia y aún tiene el muro en su mente. No se había visto nunca en los Estados Unidos un presidente con dos juicios a su espalda precisamente por amenazar la integridad de un sistema democrático de refe­rencia y aún dejarse llevar con su ideología estratégica con tal de contentar sus seguidores poniéndole freno a la emigra­ción de la forma que sea. No obstante, habiéndole denega­do el presupuesto el Congre­so de mayoría demócrata y sin que México le aportara un pe­so, aún ha podido construir un poco más de trescientos kiló­metros, un número bien lejos del que se había planteado y a pesar de haberlo hecho pre­cisamente con las manos de emigrantes además, quien sa­be, si también de la mano di­vina porqué una buena par­te del muro se hunde debido al peso y el volumen y estar construido en tierra blanda, húmeda, demasiado cerca de la ribera del Rio Bravo, fronte­ra natural de los dos países. La mayoría de estados y ciuda­des frontera son gobernados por los demócratas opuestos a Trump y, obviamente, no po­dían hacer viable la idea capri­chosa del muro voluminoso en una época donde prioriza el estado de emergencia por la pandemia que domina el país. Mientras tanto, un Joe Biden, a priori no tan radical, habrá de ser más delicado y transigente y podría flexibilizar la cuestión a pesar de haber avanzado en voz alta que la emigración no hace falta que pierda el tiempo porque se tratará de acuerdo a la ley. Y si ya lo ha dicho es por­que el seis de enero se originó nuevamente en San Pedro Su­la, la ciudad más complicada de Honduras, otra caravana humana migratoria como la que generó tantos problemas hace cuatro años y que com­pletada masivamente con mi­grantes mexicanos, pretende llegar a pie hasta la frontera con los EEUU, desde el cual solamente en los dos últimos años han llevado a cabo más de 335.000 deportaciones. El hambre, la inseguridad y ahora el Covid-19, une nue­vamente, -de hecho ya ha­ce tiempo-, los países de Cen­troamérica independizados desde hace casi dos siglos de la República Federal de Cen­troamérica, la cual, todo sea dicho de paso no duró ni dos décadas. Ahora, guanacos, pi­piles, nicos, catrachos y chapi­nes y otros más naturales de distintos estados mexicanos, traspasarán montañas, valles, bosques, desiertos y barre­ras humanas si es el caso, con el único fin de llegar al último obstáculo: el muro espiritual de Trump.

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Written by Bienvenido Feliz

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